
El 22 de enero de 2026, el nuevo tren eléctrico de 11 vagones «Ivolga 4.0» completó su primera prueba de recorrido en vacío en la línea Moscú–Kaluga, cubriendo una distancia total de más de 300 kilómetros. La prueba fue supervisada conjuntamente por expertos de Russian Railways, la Compañía Central de Pasajeros Suburbanos y el Departamento de Transporte de Moscú. La prueba se centró en verificar la compatibilidad del tren con la infraestructura pública existente, evaluar los tiempos de viaje entre estaciones y el rendimiento en tramos específicos, así como analizar su estabilidad en puentes, túneles y pasos elevados. Asimismo, se sometieron a una prueba exhaustiva los sistemas automatizados, las unidades de control remoto, el equipo de tracción y el equipo de alimentación eléctrica, a velocidades de hasta 160 km/h.
Diseñada específicamente para las líneas del Diámetro Central de Moscú, la serie «Ivolga» fue desarrollada por un equipo de ingenieros rusos, con el 97 % de sus componentes fabricados localmente, lo que demuestra las capacidades independientes de investigación y desarrollo, así como de fabricación, de Rusia en el sector de equipos para transporte ferroviario.

Una mejora clave de la «Ivolga 4.0» es la disposición de tres puertas en los coches centrales, lo que mejora significativamente la eficiencia del embarque y desembarque de pasajeros en comparación con modelos anteriores. Combinada con diseños de puertas más anchas, esta configuración optimiza aún más el flujo de pasajeros. El tren está concebido para mejorar la comodidad y la capacidad, e incorpora un sistema de suspensión neumática para reducir el ruido, barras de sujeción adicionales, puertos USB, pantallas informativas y pantallas multimedia. Asimismo, se ofrecen zonas específicas de estacionamiento y carga para ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos, además de espacios reservados para cochecitos. La configuración de 11 coches ofrece un total de 646 asientos.
En octubre de 2025, una versión conmemorativa negra del «Ivolga 4.0» entró en servicio comercial en la línea MCD-4, tras haber operado con total seguridad durante 60 000 kilómetros previos a esta prueba. Gracias a su interior minimalista y a su sistema estable de control climático, este modelo ofrece un entorno de viaje confortable, marcando así la conclusión exitosa del programa de renovación a gran escala del material rodante de las líneas del Diámetro Central de Moscú.
